El incremento en el tiempo que los niños pasan frente a dispositivos digitales como celulares, laptops y tablets está generando serias consecuencias en su salud visual, según lo explicó el Dr. José Toledo, reconocido oftalmólogo pediatra, en una reciente entrevista.
El especialista señaló que la exposición prolongada a pantallas no solo afecta la visión a corto plazo, sino que también puede provocar alteraciones estructurales en el ojo. “Entre las consecuencias más importantes que ya se han descrito científicamente está el aumento del tamaño del globo ocular, lo que ocasiona un defecto de refracción llamado miopía”, afirmó Toledo.
Durante la pandemia, estudios internacionales demostraron un incremento significativo en el desarrollo de la miopía infantil, atribuido a la falta de actividades al aire libre y al uso intensivo de dispositivos digitales en casa.
Además de la miopía, el Dr. Toledo destacó otros problemas frecuentes:
- Cansancio visual y sequedad ocular: debido a un parpadeo reducido frente a las pantallas, lo que incrementa la evaporación de las lágrimas.
- Síntomas físicos asociados: lagrimeo, enrojecimiento ocular, sensación de cuerpo extraño y aparición cada vez más común de ojo seco en niños.
- Alteraciones posturales y musculares: dolores de cabeza, cuello y contracturas por mantener posiciones prolongadas frente a dispositivos.
- Trastornos del sueño y rendimiento escolar: la luz emitida por las pantallas altera el ritmo circadiano, generando cansancio y dificultades de concentración.
El especialista enfatizó que estas consecuencias deben ser tomadas en serio por padres y educadores, ya que afectan directamente el bienestar y el desarrollo académico de los niños. “El uso excesivo y la exposición prolongada a las pantallas puede traer graves alteraciones en la salud visual infantil, por lo cual es fundamental implementar medidas de control para minimizar este impacto negativo”, concluyó.
Marlin Vera

