Recordar el inicio, trasladando los pensamientos como un viaje en el tiempo, con una mezcla de sentimientos encontrados, en medio de incertidumbres, preguntas y respuestas, sin embargo, en una dinámica constante dentro de un espectro, con los retos, desafíos que implica cada una de sus particularidades, que me ha enseñado a cuestionar todo lo que creí saber y sobre todo a escuchar màs allá de las palabras.
Quién en algún momento no se ha detenido en el tiempo, en retrospectiva, revisando, analizando para continuar el camino desde otra perspectiva, lo sabría entender y desde mi experiencia se inicia esta historia.
En el transcurrir de ocho años, con una gran pasión por la cocina, de profesión Ingeniero mecánico, especialista en Eficiencia energética y un requerimiento en pro de lograr migrar hacia los estilos de consumo de alimentos SIN TACC, PRODUCTOS y ENDULZANTES NATURALES, para ofrecerle a mi GRAN MAESTRO, mi hijo con sensibilidad al gluten y a la caseína, comidas y postres con un estilo de vida para cuidar su salud.
Resulta oportuno mencionarles que los cambios de hàbitos alimentarios han producido un cambio notorio en mi hijo, demostrándome que la dieta si importa. En vista, de las últimas evidencias e indagando en este mundo. ¿Sabes lo que descubrí?
El comportamiento característico manifestado en personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA), se encuentra directamente ligado a alimentos particulares, como el trigo y los productos lácteos. Existen diversas investigaciones que señalan la posible relación entre el consumo de leche de origen animal y cereales con gluten a una serie de trastornos que van desde las alergias, las intolerancias alimenticias y los efectos opiáceos de estos alimentos, pudiendo provocar deficiencias alimentarias y algunos síntomas conductuales en personas dentro del Espectro Autista.
Por consiguiente, la caseína y el gluten por su estructura particular no pueden ser digeridas por completo en personas con TEA, generando una serie de péptidos que pueden actuar como opiáceos. Esto podría deberse a una deficiencia enzimática en muchas personas con este trastorno que les impide desdoblar adecuadamente estas proteínas. En consecuencia, se generan dos sustancias derivadas de la digestión incompleta de las proteínas del gluten y la caseína, la gluteomorfina y la caseomorfina, que ingresarían al torrente sanguíneo y luego llegarían al sistema nervioso alterando el funcionamiento cerebral, lo que implicaría finalmente en los síntomas comportamentales del autismo.
Por todo ello, se considera que con la eliminación en la dieta tanto del gluten como de la caseína se disminuye la hiperactividad, los berrinches y los problemas gastrointestinales, además de aumentar el lenguaje, la atención, la maduración cerebral, la interacción social, el aprendizaje, el contacto visual, el funcionamiento cognitivo y las habilidades comunicativas en las personas con TEA. La aplicación de dietas se justifica en una posible explicación a la aparición de los síntomas neurocognitivos de las personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) y su relación con las alteraciones a nivel gastrointestinal.
Carmen García León. Ingeniero y madre de un niño con Tea.
Fuentes: https://revista.nutricion.org/PDF/333glutencasein.pdf

